Moab Manna

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It’s that time of year again! The members of Moab church have faithfully worked to prepare their annual produce give-away through their farm ministry, Moab Manna Farm. The members have long had a desire to offer fresh produce to the community and have been blessed to gather enough produce to do so every October since 2020.

The faithful workers of Moab Manna Farm began their planning early for the fourth annual Harvest Basket, which was scheduled for October 11, 2023. One of the most important aspects of the event was the location, which they had learned from experience to pray about. They specifically prayed for a location that would be well noticed by the neediest of the community, but not exclusively. After they had bounced around ideas and considered several locations for the event, the Lord provided an ideal location that was across the street from a park and an elementary school. 

“Ask, and it shall be given you; seek, and ye shall find; knock, and it shall be opened unto you” (Matthew 7:7, KJV).

With the date, location, and time determined, the members set out to harvest and gather as much produce as possible. They harvested 700 pounds of potatoes from Moab Manna Farm, gathered 300 pounds of apples from a beloved member’s property, and prepared 100 personal trays of sprouts. 

It had come down to the last 24 hours, and Moab Manna Farm was successful in securing watermelon, butternut squash, spaghetti squash, and more—enough to provide produce for at least 100 homes. As the wind threatened to blow in rain clouds, the members prayed and continued to prepare the outdoor space. The tables overflowed with produce, and the community members began to inquire. Most were instructed to return at the appointed time for the opening of the event, but several were able to be served earlier. As one woman gathered her items, she was asked if she wouldn’t mind prayer. She welcomed the invitation and left with tears of appreciation. 

When the much-anticipated time came to open, the church members gathered for prayer as the line began to form. The clouds parted, the sun shone, and although the wind threatened, the church members remained faithful. While community members shuffled by the produce tables, they were offered a smile, recipes, prayer, QR codes for online resources, and assistance with carrying their items to their vehicles. One woman leaned in to whisper, “Your church does good work, and it's been noticed in the community. Thank you!” What a welcome word of confirmation! 

“And let our people also learn to maintain good works for necessary uses, that they be not unfruitful” (Titus 3:14, ASV).

This years’ annual Harvest Basket ended with a deluge of rain, but the Lord showered His children with sweet tokens of His love as they served approximately 120 homes. The work of this little church is far from over, and the opportunities that Moab Manna Farm has afforded them have often been rich with blessings. Their desire is to encourage the community and worldwide church to persist in laboring for the Master in the midst of life’s many storms.

“Lo, I am with you always, even unto the end of the world. Amen” (Matthew 28:20, KJV). 

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By Valencia Miller

 

 

Maná de Moab

Es esa época del año otra vez! Los miembros de la iglesia de Moab han trabajado fielmente para preparar su entrega anual de productos a través de su ministerio agrícola, Moab Manna Farm. Los miembros han tenido durante mucho tiempo el deseo de ofrecer productos frescos a la comunidad y han tenido la bendición de recolectar suficientes productos para hacerlo cada octubre desde 2020.

Los fieles trabajadores de Moab Manna Farm comenzaron temprano su planificación para la cuarta canasta anual de la cosecha, que estaba programada para el 11 de octubre de 2023. Uno de los aspectos más importantes del evento fue el lugar, por el cual habían aprendido a orar por experiencia. Oraron específicamente por un lugar que fuese bien notado por los más necesitados de la comunidad, pero no exclusivo. Después de haber rebotado ideas y considerado varios lugares para el evento, el Señor les proporcionó un lugar ideal que estuviese al otro lado de la calle de un parque y una escuela primaria. 

«Pedid y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá» (Mateo 7:7).

Con la fecha, el lugar y la hora determinados, los miembros se dispusieron a cosechar y recolectar la mayor cantidad posible de productos. Cosecharon 700 libras de papas de Moab Manna Farm, recolectaron 300 libras de manzanas de la propiedad de un miembro y prepararon 100 bandejas de brotes. 

Habían llegado a las últimas 24 horas, y Moab Manna Farm tuvo éxito en asegurar sandías, calabazas, calabaza espagueti y más, suficientes para proporcionar productos para al menos 100 hogares. Mientras el viento amenazaba con soplar nubes de lluvia, los miembros oraron y continuaron preparando el espacio al aire libre. Las mesas estaban repletas de productos y los miembros de la comunidad comenzaron a preguntar. A la mayoría se les indicó que regresasen a la hora señalada para la apertura del evento, pero varios pudieron ser atendidos antes. Mientras una mujer recogía sus pertenencias, le preguntaron si no le importaría que orasen por ella. Ella agradeció la invitación y se fue con lágrimas de agradecimiento. 

Cuando llegó el momento tan esperado de apertura, los miembros de la iglesia se reunieron para orar mientras la fila comenzaba a formarse. Las nubes se disiparon, el sol brilló y, aunque el viento amenazaba, los miembros de iglesia permanecieron fieles. Mientras los miembros de la comunidad pasaban por las mesas de productos, se les ofreció una sonrisa, recetas, oraciones, códigos QR para recursos en línea y ayuda para llevar sus artículos a sus vehículos. Una mujer se inclinó susurrar: «Su iglesia hace un buen trabajo y se ha notado en la comunidad. ¡Gracias!» ¡Qué gratas palabras de confirmación! 

«Y aprenda también nuestro pueblo a conservar las buenas obras para los usos necesarios, a fin de que no sean infructuosas» (Tito 3:14).

El Harvest Basket de este año terminó con un diluvio de lluvia, pero el Señor colmó a sus hijos con dulces muestras de su amor mientras servían a aproximadamente 120 hogares. El trabajo de esa pequeña iglesia está lejos de terminar y las oportunidades que Moab Manna Farm les ha brindado a menudo han sido ricas en bendiciones. Su deseo es animar a la comunidad y a la iglesia mundial a persistir en trabajar para el Maestro en medio de las muchas tormentas de la vida.

«He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén» (Mateo 28:20). 

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Por Valencia Miller