Surfing, Setting, and Friendship

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The Carmichael church has facilitated a mid-summer surfing trip to Santa Cruz for nearly 10 years, open to youth and parents. About 60 surfers—primarily beginners, but also some experienced—from several churches and schools attended this year. The surfing, setting, and friendships are a strong glue that makes this trip memorable. 

Benji Ferguson, Carmichael associate pastor and trip leader, stated, "This trip is super fun and provides a great bonding experience for kids in the summer. Events like this are more than fun; they are important to pastors, teachers, and parents to help connect the church with our young people." This spiritual connection is not lost on Sacramento Academy senior Simon Tache, who stated, "Beyond the surfing and hanging out with friends, this trip is a time for me to disconnect and reflect on God and nature and find a personal peace."

There were times when the waves were not very big (or even absent), but this group of surfers still enjoyed the experience. They laughed, splashed each other, threw seaweed around, and even mimicked catching waves. However, when that magnificent wave appeared, a handful of them put in their best efforts to surf, with the others cheering them on. One parent who watched this all afternoon commented, "Bonding." 

Garrison Chaffee, PUC church associate pastor, remarked, "It's refreshing to worship amidst God's nature at the beach. Because parents are also invited, it offers a cool intergenerational experience. We pray these experiences will pay long-term dividends, keeping our students tied to Jesus and their church families."

Chaffee summed up the trip, "I love when youth groups get together because it builds relationships and unity between the students and our churches. It creates meaningful memories that will resonate in each person's life and hopefully keep them returning to church."

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By Ken Miller

 

Surfear, ambientación y amistad

La iglesia de Carmichael ha organizado un viaje para surfear a mediados del verano a Santa Cruz durante casi 10 años, para jóvenes y padres. Alrededor de 60 surfistas, principalmente principiantes, pero también algunos experimentados, de varias iglesias y escuelas asistieron este año. El surfeo, el entorno y las amistades son un pegamento fuerte que hace que este viaje sea memorable. 

Benji Ferguson, pastor asociado de Carmichael y líder del viaje, declaró: «Este viaje es súper divertido y proporciona una gran experiencia para los chicos en el verano. Eventos como este son más que divertidos; son importantes para los pastores, maestros y padres para ayudar a conectar a la iglesia con nuestros jóvenes». Esa conexión espiritual no se pierde en el estudiante de último año de la Sacramento Academy, Simon Tache, quien declaró: «Además de surfear y pasar el rato con mis amigos, este viaje es un momento para desconectarme y reflexionar sobre Dios y la naturaleza y encontrar la paz personal».

Hubo momentos en que las olas no eran muy grandes (o incluso ausentes), pero ese grupo de surfistas disfrutó de la experiencia. Se rieron, se echaron agua unos a otros, se arrojaron algas e incluso imitaron las olas. Sin embargo, cuando apareció una magnífica ola, un puñado de ellos hizo todo lo posible para surfear, con los demás animándolos. Un padre que vio eso toda la tarde comentó: «Vinculación». 

Garrison Chaffee, pastor asociado de la iglesia de PUC, comentó: «Es refrescante adorar en medio de la naturaleza en la playa. Debido a que los padres también están invitados eso ofrece una genial experiencia intergeneracional. Oramos para que esas experiencias rindan dividendos a largo plazo, manteniendo a nuestros estudiantes unidos a Jesús y a sus familias de la iglesia».

Chaffee continuó: «Me encanta cuando los jóvenes se reúnen porque establece relaciones y unidad entre los estudiantes y nuestra iglesia. Crea recuerdos significativos que resonarán en la vida de todos y, con suerte, los mantendrán en la iglesia».

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Por Ken Miller